Visita a Celanova (Ourense).

7436702 El pasado fin de semana fue algo especial, ya que estuve en el pueblo donde me vio nacer y el pueblo en que me crié hasta que a los 14 años nos trasladamos a Sada (por motivos laborales de mi padre).

Como en la mayoría de los pueblos de España, se celebraba el “San Roque”, y el viernes a la tarde mi madre me llamó para decir si la llevaba hasta Celanova y pasar las fiestas allá, mi hermana se quedó por Sada porque tenía la visita de la suegra y claro, no podía ir.

A eso de las dos de la tarde llamé a mi pareja (que libraba el fin de semana) y así de paso conocía el lugar donde nací y donde me crié. También llamé a Celso para avisarle que de íbamos a pasar el fin de semana.

Programé el GPS y salimos sobre las cinco de la tarde de Sada rumbo a Celanova.

El viaje fue bien, hicimos una paradita de 15 minutos para tomar un piscolabis y así de paso estirábamos las piernas, eso sí, la conversación entre mi madre y mi novio fue de los más amena (como se nota que llevan bien) y a medida que iba conduciendo, mi madre paraba la conservación para decirme “a modiño fillo, que non temos presa” (despacio hijo, que no tenemos prisa) y así mas o menos cada 20 minutos hasta que se me quedó en la mente clavada esa frasecita y así durante unas 3 horas y pico que duró el trayecto.

Llegamos sobre las nueve de la noche, bajamos del coche y pillamos a Celso en casa porque me dijo que el viernes trabajaba a partir de las diez hasta cierre, dejamos las maletas y llevé a mi madre a casa de mi tía.

Después de una buena cena estuvimos viendo un ratito la tele porque el ambiente fiestero, si no me equivoco estuvimos viendo “Sálvame” viendo como gritaba la Belén Esteban (que grima de mujer y que verdulera) hablando sobre sus vacaciones en Peñíscola y rajando sobre María José Campanario.

Antes de salir, nos dimos una buena ducha ya que el calor que hacía ese día era insoportable y menos mal que por la noche empezaba a refrescar porque era un agobio.

Nada más salir del piso de Celso nos dirigimos a la cafetería donde trabajaba y aquello parecía un campo de batalla, y pillamos el único sitio libre que había en la terraza y que curiosamente estaba Celso cubriéndola, con su riñonera para cobrar en el momento y a punto de ingresar de un psiquiátrico, porque acordarse de las consumiciones de 4 mesas ya era un milagro.

Cuando nos trajo las bebidas (una clara de limón y una coca-cola zero) nos comentó que fuéramos saliendo porque él aún tardaba en salir y sabría Dios a que hora cerraría (cerró sobre las 4 y media de la mañana) y que ya nos llamaba para saber donde estábamos.

Al salir de la cafetería fuimos a la plaza mayor a oír a las orquestas y después ir a los pubs a tomar algo.

Nos lo pasamos en grande, como dos críos pequeños y mi novio quedó fascinado con el ambientazo que había.

Llegamos a casa sobre las seis y cuarto de la mañana, Celso ya no podía con el alma porque el trabajo lo había matado y ya no podía más, pero eso sí, nos avisó de una cosa.

-- A ver lo que hacéis –. Dijo bromeando.

-- Con lo cansados que estamos como para hacer algo íntimo –. Le respondí.

Al día siguiente (sábado), mi novio y yo nos despertamos a las 3 de la tarde y cuando nos dirigimos a la cocina ya estaba Celso preparándola y nos dijo que se había levantado a las 12 del mediodía y mientras hacía unas cosas y otras, preparó la comida.

Aquella tarde de sábado fue infernal porque apretaba el calor que era una pasada y nos dirigimos a las piscinas municipales hasta que bajara el sol y nos dirigimos a casa para cenar y volver a salir de fiesta.

Aquel día era el primer día de vacaciones de Celso y vamos, nos divertimos a más no poder, así hasta las siete de la mañana (que juergistas).

Ya el domingo con más calma le enseñé a mi novio un poquito de Celanova y quedó maravillado con el arte, el monasterio etc…

Al ser domingo y como al día siguiente empezaba a trabajar otra vez pues llamé a mi madre para decirle que sobre las 7 de la tarde salíamos para Sada.

Llegamos sobre las diez y media de la noche, llegué a casa, me desnudé, y me dí una buena ducha, que el cuerpo me lo pedía, revisé el correo, puse el “vídeo de la semana” que me había encargado Celso y me fuí a dormir.

Hacía seis años que no iba a Celanova y sinceramente me quedaron las ganas de volver otra vez, incluso estoy pensando en ir un fin de semana al mes y lo que más me hubiera gustado era ver como soltaban el globo de papel el domingo a la noche.

En resumen, ese fin de semana me lo pasé en grande.

P.D ... En la foto podreis ver Celanova desde el aire.

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3 comentarios

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Isi
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19 de agosto de 2009, 16:54 delete

Qué fin de semana más chulo!, me hubiese gustado estar con vosotros, que falta me hace una fiesta y qué coño, para conoceros in person.

Yo hace muchos años estuve en Celanova de fiestas también....mi ex, alias el Imbécil, es de una aldea de Allariz y creo que pillaba "cerca" Celanova de allí. Y si no pillaba cerca, fue igual, nos desplazamos hasta allí porque de todos era conocida la fiesta que allí se montaba....La verdad es que no recuerdo mucho del pueblo, fuimos por la noche y acabamos pelín perjudicados, ejem....pero sí que es cierto, allí la gente se lo monta de p. madre!.

Seguro que alguna foto os hicisteis, ¿por qué no la cuelgas??? ¿o por qué no me la mandas??? jeje, es que soy una cotilla del copón!.

Beseles!

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Cristina
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19 de agosto de 2009, 21:26 delete

Si llego a saber que os lo pasaríais bien, me llevaba al marido conmigo y le inventaría una excusa a mi suegra.

¡¡ UN BESITO !!

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Bruno
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20 de agosto de 2009, 4:01 delete

Os lo debisteis de pasar de puta madre.

Además me alegra mucho de que os divirtierais.

Un abrazo.

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