Carta de un cornudo.

infidelidad-4 Te podría bombardear con tópicos como “el que a hierro mata, a hierro se muere” o “el que ríe último, ríe mejor” etc, etc… pero no creo en ellos. Al igual que no creo en el carpe diem.

También te podría decir de manera tópica que cuando pase el tiempo te arrepentirás de como me has tratado.

Pero, es para mí una verdad incuestionable, que me has despreciado sin ningún motivo de peso. Es verdad, no fui a Palma de Mallorca a verte, pero eso no justifica nada de lo que hiciste (incluso te leía por las noches como un gilipollas capítulos de un libro por teléfono mientras cuidaba a tus peces).

Me despreciaste por partida doble, primero con “el boludo”, después de de estar un año juntos (un año con estancias en tu casa, en la mía, en los llanos, en el apartamento del sur de Palma de Mallorca, en hoteles de la ciudad, hoteles de Amsterdam, incluso en un baño haciendo una “ambulancia” en la fiesta de aquel argentino). y ahora con un tipo casual que no sabe lo que le espera.

La rutina existe en todos los seres humanos, menos, al parecer en ti misma. Es imposible innovar siempre. Todas las fórmulas, mira la televisión, se repiten y se copian unas de otras. Aunque tú muestras muchos puntos débiles, nunca quise juzgarlos ni apreciarlos con desprecio porque te acepté tal y como eras (o como yo creía que eras) con tus defectos, virtudes y lo que no es mi defecto ni virtud.

Pero tu no me perdonaste mis defectos, creo que sólo buscabas las virtudes. Si algún día dije algo que llegó a molestarte no fue con la intención de joderte, todo lo contrario, no quise hacerte sentir mal nunca, aunque tu me solías malinterpretar en muchos comentarios.

Seguramente en uno de tus varios defectos o carencias que tienes. Creo, de verdad, que no has sido justa con alguien que te ha querido y respetado desde el principio. A mí nunca se me pasó por la cabeza traicionarte, como hiciste tú conmigo.

Incluso tuve mis oportunidades, pero no quise dejarme llevar. Me llegaste a tratar mal y despreciarme por regalarte películas, obviando el fono de esos detalles y juzgando sólo la forma, la forma del DVD que tanto te llegó a estresar con mi buena voluntad.

Sinceramente, creo que con esa actitud lo tienes un poco chungo para cuando seas vieja, porque estarás cansada de todo lo que te rodea, hasta de ti misma.

Ya sé que todo esto puede ser muy demoledor, pero es lo que siento, sabiendo que eres capaz de rehacer tu vida en menos de 2 meses y mandar a la mierda todo lo que hubo hace nada. Desde que desapareciste, siempre mantuve una esperanza de que se arreglaran las cosas, pero mientras esa esperanza existía me convertía cada día, en un poco más pringao de lo que ya era.

En el mail que me mandaste en tu primera despedida utilizaste un viejo tópico de cuando rompen las parejas, que es el de “podemos ser amigos”, yo quiero serlo, tu no, o por lo menos eso demuestras ¿para que lo dices entonces?.

Seguramente porque sabes que voy a querer hacer “la ambulancia” y no te equivocas, aunque no sólo se trata de eso. No creo que sea grave, ni que sea ningún problema hacer cualquier cosa, por la simple razón de que hay cariño.

Por último te diré que aquello que nos decíamos de “Amore” es una especie de misterio sin resolver, fue algo parecido a una canción de David Bisbal: reiterativo, pegadizo y fugaz.

De repente es como si nunca hubiese existido ese apodo de buen rollo y se vuelven a guardar las formas con la frialdad de los nombres brutos.

Ahora depende de ti ser de una forma u otra, yo me busco la vida, y arriesgo aunque no lo creas. En ocasiones arriesgo mucho y me llevo palos, y también triunfos, pero lo que tengo claro es que no me dejo llevar cuando las cosas están recientes. Es como cuando muere alguien: no voy a fiestas porque no me apetece, y por supuesto no me dejo llevar aunque surja.

Pero eso es sólo mi opinión y seguramente es tan correcta como incorrecta, dependiendo de que ojos miren.

Pero aunque en mi opinión has actuado fatal, casi sin ninguna moral, nada es grave, aunque te quiera y te odie al mismo tiempo.

Onion - Estefan

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4 comentarios

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Celso
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10 de octubre de 2009, 18:55 delete

Que carta emotiva y eso que la novia, mujer o lo que fuere le pusiera los cuernos.

Un abrazo.

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Cristina
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10 de octubre de 2009, 20:57 delete

Que duro es que te ponga los cuernos y que duro es expresarse.

Buena carta.

¡¡ UN BESITO !!

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Isi
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13 de octubre de 2009, 13:58 delete

Nota de humor: Los cuernos son como los dientes, cuando salen, duelen, pero luego te acostumbras a vivir con ellos...ejem.

Ahora en serio, debe ser muy duro que la persona a la que quieres te ponga los cuernos, no se lo deseo a nadie...bueno sí, al Imbécil sí se lo deseo, pero es que a ese le deseo la muerte, así que...los cuernos es algo sin importancia.

Besos!

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Anónimo
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9 de diciembre de 2010, 2:16 delete

Chaval, a nadie le gusta que le engañen, y ya lo siento por ti, pero macho leyendo la carta no me extraña que te pasara eso, no hay peor cosa que una mujer sepa que te arrastras por ella.

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